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Existen 703 mil 320 hectáreas de las cuales 380 mil 364 pertenecen al sector privado y 322 mil 956 al sector social
En Sonora existen 703 mil 320 hectáreas de las cuales 380 mil 364 pertenecen al sector privado y 322 mil 956 al sector social. Esto representa un 54 por ciento de la tenencia de la tierra a manos de los privados y un 46 por ciento del campesinado.
Lo lamentable de todo ello es que de las 322 mil 956 hectáreas que tiene el sector social, 258 mil 365 están en mano de los arrendatarios y el resto son sembradas con el trabajo y apuros de la gente.
Esta situación y la fuerte derrama económica que genera la renta de tierras, fue lo que llevó a la Secretaría General de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Sonora que preside Salvador Sánchez Peñuelas a impulsar el programa de rescate de tierras lucradas a través de la empresa social “Tetabiate”, misma que coordina en el Estado el ingeniero Luis Alfredo Carrasco Agramón.
Un cáncer social producto de políticas mal orientadas
El cáncer social que se ha convertido la renta de tierras entre los campesinos, no sólo de nuestro Estado, sino de todo el País, ha sido producto de políticas para el campo mal orientadas, aunado a la baja rentabilidad agrícola, altos costos de producción, el efecto del monocultivo, el minifundismo, la baja transferencia de tecnología y la gran cartera vencida que tiene la gente y que hasta la fecha los tiene a muchos de éstos en el buró de crédito, dijo Sánchez Peñuelas.
Entre las interrogantes que se plantearon antes de impulsar esta empresa “Tetabiate” es ¿El por qué es atractivo al rentista continuar en la actividad agrícola, aún en los cultivos tradicionales?.
Buscan pasar del reparto agrario a la reforma agraria productiva
La respuesta fue muy sencilla la economía de escala, de ahí que la visión de la CNC en Sonora es lograr una organización campesina que participe en la solución estructural de los problemas que enfrentan los productores del campo, y en especial los del sector social, por ello la meta propuesta a través de la empresa social “Tetabiate” es pasar del reparto agrario a la reforma agraria productiva y que poco a poco se ha logrado, ya que el objetivo de esta misma es presentar un modelo de desarrollo para los productores del sector social que les permita reincorporarse a la vida productiva en el campo sonorense y elevar su nivel de bienestar con los beneficios que aporta su actividad, permitiendo que la gracia que da la tierra sea para el dueño de la misma.
Detalló que las características de esta empresa social cenecista es ser una empresa integradora, propiedad del ejido, figura jurídica sencilla y propia y un consejo de administración fuerte, constituida por el ejido, la banca como FIRA, Gobierno, CNC y una empresa comercializadora.
Único modelo de producción en el País
Este nuevo modelo de producción y único en el País cuenta con una autorrenta, economía de escala, administración empresarial y una agricultura por contrato, de ahí que los beneficios tantos directos como adicionales van a parar a la gente que lo necesita y no al que renta la parcela.
Aclaró que no están en contra del que renta una parcela o miles de éstas, pero lo que pretenden es que el ejidatario se beneficie de lo que es suyo, por ello las bondades y destinos de utilidades de la empresa social van a parar para el pago de carteras vencidas, seguro social, vivienda, becas y reconversión productiva.
Plan piloto de mil 016 has. en el Yaqui y Agiabampo
En el plan piloto inicial que se llevó en el Ejido El Yaqui y Agiabampo entraron mil 016 hectáreas de trigo, beneficiando a más de 350 ejidatarios. Recordó que la problemática que se tuvo en ese primer año fue la renta que se tenía en algunos casos a más de un ciclo agrícola, la falta de existencia de un esquema de financiamiento, la desconfianza, incredulidad, rumorología, la escasez de agua al inicio del ciclo, plagas, enfermedades y el promedio de producción histórico por hectárea el cual bajó considerablemente por los factores ya expuestos.
Obtienen en primer año utilidad de 1.9 Mdp
A pesar de todo ello el éxito fue total, obteniéndose una utilidad de un millón 955 mil 485 pesos, la generación de seis mil 815 jornales, el pago del impuesto ejidal, rehabilitación de infraestructura, adquisición de maquinarias (Dos tractores), el pago de garantías líquidas y más acceso a programas de apoyos entre los que figuran la rehabilitación de viviendas y colocación de pisos firmes.
El impacto del rescate de tierras se ha traducido en obras y un gran bombazo social en servicios médicos para el campesinado, mejoras en sus casas, apoyo a la educación, acceso a programas de apoyos como la Alianza Para el Campo y mejor distribución de la riqueza.
Esto ha sido objeto de envidias de otras organizaciones de productores, pero sobre todo de mala voluntad de los que llegan a rentar las tierras y que llevan sus riquezas a satisfacer sus necesidades, más no del qué es dueño de la misma, por ello la CNC busca que la propiedad social vuelva ser del legítimo propietario.
Para ello requieren de más voluntad política de parte de las autoridades estatales y federales, lograr una coordinación interinstitucional y más recursos financieros, así como más garantías líquidas.
Meta para el 2006-07 12 mil 500 hectáreas
Para todo ello se ha estado trabajando, señaló Sánchez Peñuelas, sobre todo considerando que para el ciclo agrícola 2006-07 se tiene como meta rescatar doce mil 500 hectáreas que beneficiarían a miles de productores cenecistas sonorenses.
Explicó que este presente ciclo agrícola lograron aumentar el área de mil 016 hectáreas a tres mil hectáreas, con lo que se benefician 618 productores. Los cultivos que se establecieron en su mayoría fue trigo, un poco de cártamo y alfalfa, con ello logran también la diversificación que busca el Gobierno de Sonora de Eduardo Bours Castelo, quien siempre ha apoyado a los cenecistas de este Estado. (Tomado de Tribuna del Yaqui) |